lo que ocurre con frecuencia es que en un intento de hacer estos ideales apetecibles a los demás, con frecuencia se contamina o diluye el mensaje, esquilmando en el proceso a los oyentes. Por otra parte, si el receptor no está listo para el mensaje, puede sentirse pasmado ó insultado por este.Entonces, como se logra el equilibrio entre la apatía y el dogma? Es aquí donde Aarón sobresalió como el guía espiritual por excelencia.El acercó al pueblo a la Torá, no acercó la Torá al pueblo.Por esto, el pueblo se benefició de un mensaje puro y no diluido y al mismo tiempo se les motivó a crecer de manera independiente y a buscar su propio viaje espiritual.De manera similar, parte del trabajo de Aaron era el encender la Menorá en el Templo, encender las velas hasta que estas ardiesen de manera independiente.Mantener las velas ardiendo mediante la imposición de su antorcha hubiese sido fácil.Hacer que las velas mismas se enciendan y ardan por si mismas requiere algo mas que pensamientos y habilidad.Esta es la misión final de nuestra generación, la última del exilio y a su vez la primera de la redención, lograr encendernos para luego encender la llama de nuestros semejantes para llegar a un mundo lleno de luz.
