El Zohar en la Parshá Ki Tavo nos cuenta una historia fascinante de una de las épocas más difíciles para el pueblo judío, cuando el Rebe de entonces, Rabí Shimon bar Iojai, Rashbi, estaba ausente. O, para ser más precisos, no se le veía.
Rashbi se escondió en una cueva tras huir de los romanos. El resto de los sabios se encontraban en el Beit HamMidrash. Eran hombres de gran eminencia, cada uno capaz incluso de resucitar a los muertos, y estaban acostumbrados a escuchar las enseñanzas de Rashbi. Pero Rashbi estaba escondido.












