Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del
Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch
ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por
Centro Leoded - Jabad Argentina

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Parshá Vaiakel. La madre de todas las preguntas

¿Por qué estamos aquí ? Esta, la madre de todas las preguntas, es tomada en consideración a su vez por los diversos niveles de pensamiento de la Torá, cada cual siguiendo su propio estilo. El Talmud declara, simple: "Yo fui creado para servir a mi Creador". Las obras literarias del Musar, orientadas a los aspectos morales del hombre, describen el propósito de la vida como el refinamiento de los rasgos de carácter del individuo. El Zohar, base de la compresión mística interior de la espiritualidad, expresa que Di-s nos creó "a fin de que Sus creaciones Lo conozcan". El gran cabalista, Rabí Itzjak Luria, ofreció la siguiente razón para la creación: Di-s es la esencia del bien, y la naturaleza del bien es conferir bondad. Pero la bondad no puede conferirse cuando no hay alguien para recibirla.Para este fin, Di-s creó nuestro mundo; para que existieran receptores de Su bondad.El Jasidismo explica que estas razones, tal como también las dadas por otras obras cabalísticas y filosóficas, no son sino los diversos rostros de un deseo Divino singular para la creación, tal como se expresa en los diferentes "mundos" o planos de la Creación de Di-s. El jasidismo también ofrece su propia fórmula de este deseo Divino:
que nosotros "hagamos una morada para Di-s en el mundo material".¿Que quiere decir esto ?Un principio básico de nuestra fe es que "el mundo entero está lleno de Su presencia" y "no hay lugar vacío de El".De modo que no es que tengamos que traer a Di-s al mundo material. El ya está allí. Pero Di-s puede estar en el mundo sin sentirse en él como en Su casa. Sentirte "como en casa" significa estar en un lugar que es receptivo a tu presencia, un lugar dedicado a servir a tus necesidades y deseos. Significa estar en un lugar donde tú eres tu auténtico ser, a diferencia del ser público que asumes en otros ambientes.El mundo material, en su estado natural, no es un ambiente hospitalario a Di-s. Si hay un aspecto común a todas las cosas materiales, lo es su intrínseco egocentrismo, su ubicación del "Yo" personal como fundamento y propósito de la existencia. Con cada molécula de su masa, la piedra proclama: "Yo soy". En el árbol y en el animal, la individualidad personal, es el foco de cada instinto y el objetivo de cada logro. ¿Y quien más que el ser humano ha elevado la ambición a un arte y el progreso personal a un ideal que lo consume todo?Lo único incorrecto de todo este egocentrismo es que entorpece la verdad que se oculta detrás de todo: la verdad de que la creación no es un fin en sí mismo, sino el producto de, y vehículo para, su Creador. Y este egocentrismo no es una característica secundaria o casual de nuestro mundo, sino su aspecto más básico.Por lo que para hacer de nuestro mundo una "morada" para Di-s debemos transformar su naturaleza misma. Debemos volver a moldear las bases de su identidad, convertirlos de una entidad orientada a sí misma en algo que existe para un propósito que es mayor que ella misma. Cada vez que tomamos un recurso u objeto material y lo alistamos al servicio de Di-s, estamos provocando semejante transformación. Cuando tomamos un trozo de cuero y de él formamos un par de tefilín, cuando tomamos un billete y lo entregamos para caridad, cuando empleamos nuestras mentes para estudiar un capítulo de la Torá; estamos produciendo semejante transformación. En su estado inicial, el trozo de cuero proclamó: "Yo existo"; ahora dice: "Existo para servir a mi Creador". Un billete en el bolsillo dice: "La ambición es buena"; en la alcancía de caridad dice: "El propósito de la vida no es recibir, sino dar". El cerebro humano dice: "Enriquécete a ti mismo"; el cerebro que estudia Torá dice: "Conoce a tu Di-s".


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