Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por Centro Leoded - Jabad Argentina
יחי אדוננו מורנו ורבינו מלך המשיח לעולם ועד
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Mashpía y Mekabel. Mentor y alumno


El Joze (vidente) de Lublin dijo una vez: “entre mentor y mentor (Rebe y Rebe) no puedo diferenciar y no quiero diferenciar. Entre discípulo y discípulo (talmid y talmid) puedo diferenciar, pero no quiero diferenciar.”. Los dos mentores a los que se refería eran el Arizal y el Baal Shem Tov. Los dos discípulos a los que se refería eran el rabino Jaim Vital (el más grande de los discípulos del Arizal) y el rabino Dov Ber, el Maguid de Mezritch (el más grande de los discípulos del Baal Shem Tov). El ejemplo clásico de un maestro y su discípulo en la Torá
son Moshé y Ioshua. La relación entre los dos es interpretada por los sabios como: “El semblante de Moshé es como el sol, mientras que el semblante de Ioshua es como la de la luna”. La luna recibe su luz del sol y la refleja a la tierra, iluminando así la noche que si no sería oscura, el momento cuando el sol y su luz desaparecen de nuestros ojos humanos. La noche sigue siendo noche (nadie la confundiría con el día), pero gracias a la luna y su luz, podemos ver por dónde vamos. Del mismo modo, el discípulo refleja la luz de su mentor en el mundo en un momento o en una situación en que el mundo no puede recibir la gran luz del mentor directamente de la fuente.
En el principio Dios creó dos grandes luminarias, el sol y la luna, pero después disminuyó la luz de la luna con el fin de que se distinguiera entre el día y la noche. El profeta Isaías dice que en el futuro, la luz de la luna volverá a ser tan brillante como la luz del sol, que a su vez será más brillante que como era al principio de la creación. Y así, a medida que nos acercamos a la época del Mashíaj, el nivel del discípulo asciende para acercarse al del mentor (hasta que, al final el Mashíaj y su discípulo estén al mismo nivel). El discípulo fiel y dedicado continúa recibiendo su luz de su mentor, así como la luna recibe su luz del sol, pero él logra hacer brillar toda la luz de su mentor al mundo (en cierto sentido, incluso mejora la calidad de la luz, haciéndola más accesible para el público en general).   http://rabinoginsburgh.com/
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