Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por Centro Leoded - Jabad Argentina
יחי אדוננו מורנו ורבינו מלך המשיח לעולם ועד
_______________________________________________________________

Estudiando sobre el Mashiaj en la parshá Behar: La liberación de la presencia Divina

"Si tu hermano llegara a empobrecer y se vendiera a sí mismo a ti, no lo harás trabajar como un siervo. Como obrero contratado estará contigo, hasta el Año de Jubileo trabajará para ti; [luego] partirá de ti, él y sus hijos con él" (Vaikrá 25:39-41)
Dijo Rabí Shimón: Si él fue vendido, ¿quién vendió a sus hijos? ¿Por qué dice la Torá "él y sus hijos"? Para enseñarnos que su amo está obligado a alimentar a sus hijos. (Rashi en el tratado de Kidushín 22a). Los versículos arriba citados tratan las leyes del "siervo hebreo", el caso del judío que se vio obligado a venderse a sí mismo a la esclavitud a causa de su pobreza. La Torá ordena que a semejante servidumbre sólo puede entrarse por un tiempo limitado
(seis años o hasta el de Jubileo, cualquiera venga primero), establece límites en cuanto a la naturaleza del trabajo que puede imponerse sobre el siervo hebreo y legisla las obligaciones del amo respecto de su cuidado. Entre estos últimos está el deber del amo de sostener a la familia del sirviente, como se deriva del versículo "él partirá de ti", en la conclusión de su período de servidumbre, "él y sus hijos con él". Dado que estamos hablamos de un único individuo que se ha vendido a sí mismo ("Si tu hermano... y se vendiera a sí mismo a ti"), ¿por qué están siendo liberados sus hijos? La Torá nos está diciendo, explica el Talmud, que al adquirir un esclavo hebreo, el amo también "adquiere" a sus hijos, no como sirvientes, sino como individuos de cuyo sustento él es responsable.
Cada una de las leyes de la Torá tiene su contra-parte en la dimensión interior del conocimiento Divino.
 En este nivel de profundización, las leyes laborales se relacionan con nuestro actual estado de galut -exilio-, nuestra expulsión del hogar y nuestro sometimiento a amos foráneos.
 Pero no estamos solos en nuestra aflicción. "Grande es el amor de Di-s por Israel", dicen nuestros Sabios, "pues dondequiera fueron exiliados, la Presencia Divina está con ellos". En las palabras del Profeta: "En todas sus aflicciones, Él, también, Se aflige".  Este es el significado más profundo del versículo "saldrá... él y sus hijos con él": cuando llegue el momento de la Redención, no será solamente la hora de nuestra redención, sino también la de la de Di-s, Quien será liberado del galut junto a Sus hijos. Rabí Shimón lleva esto un paso más allá.  "Si El fue vendido", pregunta, "¿quién vendió a Sus hijos?" Di-s, cuyo ser infinito e insondable puede tolerar cualquier paradoja, puede someterse a Sí mismo al galut si así lo escoge, sin apartarse por ello de Su omnipotencia y perfección; ¿pero cómo podemos nosotros, los mortales, existir en semejante estado? ¿Cómo pueden ser siervos los hijos de Di-s? ¿No es ésta una contradicción de términos?
 La respuesta es que, de hecho, la "servidumbre" de los hijos no es el sometimiento de su persona, sino sólo la responsabilidad del amo frente a su sustento material.  Lo mismo es cierto del judío en galut: su verdadero ser no está sujeto a ningún poder, sólo su ser material exterior. En las palabras de Rabí Iosef Itzjak de Lubavitch: "Sólo nuestros cuerpos han sido colocados en exilio, bajo el dominio de gobiernos; nuestras almas no han sido exiliadas ni subyugadas a ningún regente terrenal...".

Colabora con la web y dona a través de PayPal al usuario vienemashiaj@gmail.com