Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del
Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch
ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por
Centro Leoded - Jabad Argentina
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La materia y el espíritu en el judaísmo. El concluido trabajo de refinación

La existencia física como está configurada sitúa a la persona frente a su función fundamental. Ésta es, su labor para reparar el mundo y llevarlo hacia su plenitud, esto es: Avodat HaBirurim, o "Trabajo de Refinación", cuyo contenido es seleccionar y refinar la materia para santificarla y lograr transformar este mundo físico en una morada para Di-s. La persona debe ir ablandando la "cáscara", para refinar la materia bruta, que por naturaleza está
cerrada a aceptar alguna revelación de santidad, purificar los componentes negativos de la misma, hasta poder crear un contacto entre la materia refinada con aquella fuerza, la chispa Divina, que palpita dentro de toda la creación, para hacer prevalecer la tzurá (formato) por sobre el jomer (materia) y elevarlo a la santidad Divina. Comprendemos que la base y el comienzo de la refinación se inicia en la persona misma en su desafío diario frente a las presiones y el medio natural, desarrollando una vida cultural, física, material en contraposición a las aspiraciones profundas del alma que desea darle a la vida un sentido espiritual, la persona debe refinarse y purificarse a sí mismo, doblegar su tendencia negativa, frenar los deseos corporales, hasta llegar a que todos sus actos y movimientos se transformen en un vehículo para el alma. Pero. ¿ Como puede la criatura elevarse y vencer las características naturales de su composición material ?
La fuerza para que un ser humano limitado pueda superar sus barreras naturales y superarse hacia lo espiritual, se extrae por medio del vínculo con la Torá y sus Mitzvot. A pesar de que la Torá tiene una dimensión Divina, totalmente distinta de las variables y códigos del mundo terrenal, ella no fue dada a mundos espirituales sino descendió, se insertó y codificó en términos humanos para poder ser utilizada en la tierra y cumplirse materialmente. Pues la finalidad de la Torá es la refinación y depuración de la existencia física para descargar en ella Santidad Divina. Por ello las mitzvot que son por definición actos espirituales las cumplimos a través de medios materiales. Por ello la palabra "mitzva" no es traducida solo como "mandamiento" u "orden" sino como unión y vinculación, de la fragmentación del mundo material hacia la Unidad Divina. A través del estudio conocemos íntimamente al Creador y a través de la acción producimos el fenómeno de revelar la unión de la fragmentada creación con la Unidad Creativa. Cada acción produce el proceso de "descascarado" de la materialidad como vimos en los artículos anteriores, trayendo como consecuencia un impacto en todos los órdenes de la vida, devolviendo a cada ser a su fuente original. Esta fue durante la historia la tan mencionada "Avodat Habirurim"o trabajo de selección que culminó para dar paso a la recepción de la dimensión profunda de la Creación, la llegada del Mashiaj.
La Avodat HaBirurim o trabajo de refinación y selección, es la condición primordial en la existencia, esta fija y resuelve el destino de la vida del individuo particular y la sociedad global. Acorde a la finalidad de refinar la existencia, la "Hashgajá Pratit",(Supervisión particularizada de la existencia por parte del Creador) coloca a cada persona en el lugar exacto donde debe realizar su misión en este mundo. Por ello un judío estará en un país determinado y tendrá un lugar prefijado donde realizará su actividad y todo por: "De Di-s, los pasos del hombre son preparados". Allí fue direccionado por la Hashgajá Pratit para refinar su parte en el mundo, liberar aquellas chispas sagradas, relacionadas con la raíz de su alma y de acuerdo a ello fue fijado su tiempo de vida. Por ello descendió su alma a este mundo para seleccionar entre el bien y el mal, elevando lo primero y descartando lo segundo. Y así como es en el ser individual, el fenómeno se aplica en la sociedad. Cada generación tuvo una función específica en la Avodat HaBirurim y definió el estado del pueblo de Israel en dicho período de tiempo. La suma del trabajo individual y general en el transcurso de la historia, cumpliendo Torá y Mitzvot con sacrificio, superando todo obstáculo y desafío llevó a la finalización de dicha tarea y a la preparación para llegada del Mashiaj.
Al finalizar la Avodat HaBirurim, (trabajo de refinación y selección), cuando la persona y el mundo llegan a la perfección y la klipá (cáscara) de la materia con sus componentes negativos ha sido borrada, pierde el mundo repentinamente su identidad, su sensación de independencia y por ende su definición de mundo (olam en hebreo) como ocultamiento (elem en hebreo) de la realidad Divina. El mundo se re-conecta con su chispa Divina, se abre a la energía Divina y se transforma en una morada para la revelación primordial de la Shejiná. La existencia ya no da lugar al "mal" y a la oposición a la santidad. Un mundo comandado por fuerzas de "bien" y bondad, donde todos los integrantes de la Creación claman: "No fui creado sino para servir a mi Creador", donde no habrá hambre, ni guerra, ni odio y toda la vida será conocer a Di-s. Estos son los días del Mashiaj, Iemot HaMashiaj donde no se trabaja más optando entre bien y mal sino el trabajo humano será producir "ijudim", uniones y fusiones de energía Divina hacia la existencia, o sea un trabajo dentro de la Kedushá (santidad).

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