Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del
Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch
ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por
Centro Leoded - Jabad Argentina
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La alegría sin límites de Sucot

La alegría en la festividad de Sucot es mayor que en el resto de las festividades. Tres veces es recordado en la Torá el precepto de alegrarse en la festividad de Sucot, esto nos enseña sobre la magnitud especial de esta festividad con relación a la alegría. Los jasidím acostumbran en estas noches luego de cantar y bailar por largo tiempo, se sientan en las Sucot para hacer un Farbrenguen (reunión jasídica) que se prolonga hasta la luz del amanecer. Cuando el Rebe
Iosef Itzjak (sexto Rebe de Jabad) era un niño pequeño, se quedó dormido en un Farbrenguen que se hizo en una Sucá. Su madre ingresó para llevarlo a la casa, pero su padre, el Rebe Rashab (quinto Rebe de Jabad), le ordenó dejarlo y dijo: "que duerma aquí". Dijo la Rabanit: "Aquí hace frío, se puede resfriar". A lo que contestó el Rebe Rashab: "Él no se resfriará. Mientras duerma entre jasidím se calentará y este calor le alcanzará para él y para muchas generaciones". Cuando el Rebe Iosef Itzjak contó esta historia, agregó: ”esto es sacrificio en aras de la educación!".
La esencial alegría era en Simjat Beit Hashoevá, sobre la que está dicho (Sucá 51, 2): "Quien no vio Simjat Beit HaShoevá - no vio alegría en su vida". Simjat Beit Hashoevá estaba conectada con la extracción y volcado de agua sobre el altar que se realizaba en Sucot, sumado al vertido de vino que era hecho durante todo el año. La ofrenda de vino era con la alegría común y corriente del año, como el vino que alegra a la persona y la ofrenda de agua era la fuente de todas las alegría, una alegría tan grande, hasta que quien no la vio - no vio alegría en su vida.
Vino y agua simbolizan dos formas generales de servicio a Hashem. Vino, que posee sabor, simboliza al servicio a Hashem hecho con entendimiento y comprensión. Se puede ocupar en la Torá y los preceptos con conocimiento de su razón y su sentido, cuando las cosas son hechas de acuerdo al comprensión y al conocimiento. En contraposición a esto, agua, quien no posee sabor, simboliza al servicio a Hashem que deriva por aceptación del yugo Divino, una conexión suprarracional, por encima de la mente y el entendimiento: El judío cumple las cosas ya que así las ordenó el Santo Bendito, esto es anulación a la voluntad Divina. Por la naturaleza de las cosas, cuando la persona actúa por medio de entendimiento y comprensión, siente mas alegría y placer de sus acciones, pero cuando las hace por aceptación del yugo Divino, su alegría no es tan grande; ¿Por qué entonces era tan grande la alegría de Simjat Beit HaShoevá la cual está justamente conectada con la ofrenda de agua (quien simboliza la aceptación del yugo Divino y la autoanulación) y no con la ofrenda de vino (que simboliza al conocimiento y entendimiento)?! Aquí llegamos a la real esencia de Simjat Beit HaShoevá. Esta alegría está caracterizada por ser ilimitada. Quebranta todos los marcos y limitaciones y arrastra a la persona a niveles muy elevados. Para llegar a esta alegría tan elevada, es imposible por medio del "vino" sino justamente por medio del "agua".
Toda alegría, en su intima esencia, es un quebrantamiento determinado de las limitaciones. Es un hecho, que en momentos de alegría hace la persona cosas que en tiempos normales no hubiese ni pensado hacer. Una persona callada - comienza repentinamente a hablar y cantar; una persona medida y equilibrada - baila y salta como un niño pequeño; aún un inválido puede brincar y saltar en el momento que su corazón estalla en alegría. Pero para que la alegría sea realmente ilimitada - el motivo de la alegría debe ser ilimitado, ya que la consecuencia depende de la causa. Alegría auténtica e ilimitada puede irrumpir justamente cuando nos elevamos sobre la mente y el entendimiento. Mientras que el motivo de la alegría sea mental y lógico, las cosas están todavía puestas bajo el control de la mente, y la alegría no puede ser ilimitada.
Por lo tanto justamente la ofrenda de agua trae la gran alegría y no la ofrenda de vino. Mientras que el servicio a Hashem está en un nivel de "vino", dentro de la comprensión y el entendimiento, también la alegría que trae tras él es limitada de acuerdo a la medida de conocimiento y entendimiento. Pero cuando el judío se eleva por sobre las limitaciones de su mente y llega al servicio a Hashem en un nivel de "agua", recibiendo el yugo Divino por encima de la mente y el entendimiento - entonces se conecta con el mismo Santo Bendito, y llega a la real alegría ilimitada. Que seamos merecedores muy pronto de la alegría de la llegada del Mashíaj.


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