Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj. El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por Centro Leoded - Jabad Argentina
יחי אדוננו מורנו ורבינו מלך המשיח לעולם ועד
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Dvar Maljut - Shabat Parshat Haazinu 5752 - Los mensajes semanales del Rebe de Lubavitch sobre la inminente llegada del Mashíaj

1. Este Shabat es 13 del mes de Tishrei, iortzait (aniversario) del cuarto Rebe de Lubavitch, el Rebe Maharash. Un iortzait es un día en el que "todas las obras, la Torá y el servicio de una persona se revelan" produciendo "salvaciones en las entrañas de las tierra" y por lo tanto, este día tiene una conexión con el famoso aforismo que caracteriza el servicio espiritual del Rebe Maharash: "Lejatjila Ariver". Él solía decir: "El mundo dice que si no puedes pasar bajo un obstáculo, entonces debes pasarlo por arriba. Yo digo
directamente Lejatjila ariver ¡pásalo por arriba!”.
La influencia del aniversario del Rebe Maharash se ve reforzada por el hecho de que cae en Shabat. En general, Shabat eleva todos los asuntos que le conciernen, a un nivel superior de Santidad. En particular, hay una cualidad especial para el presente Shabat, ya que es el primer Shabat de naturaleza individual en el nuevo año. Es decir, el Shabat de la semana pasada, Shabat Shuba, fue el primer Shabat del año, pero es de naturaleza global, pues incluye dentro suyo a todos los Shabatot del año nuevo. El presente Shabat es, por lo tanto, el primer Shabat del año que es comparable a todos los demás Shabatot.
Trece, el día de hoy, es el valor numérico de la palabra ejad (אחד) que significa uno y alude a la unicidad Divina, como todo es Divinidad y la Divinidad es todo. Existe una relación temática entre la unidad y el Shabat, porque el Shabat es un día de espiritualidad y Santidad. Esta espiritualidad y santidad no depende del servicio del hombre y es un reflejo del orden espiritual establecido por Di-s. Sin embargo, el hombre puede mejorar la naturaleza del día de Shabat como se refleja en el mandamiento "Laasot et HaShabat", literalmente "hacer el Shabat".
¿Cuál es la naturaleza de la actividad del hombre en Shabat? "Y llamarás deleite al Shabat", introducir la cualidad del placer en el Shabat. Esta es la dimensión fundamental del día de Shabat y cada judío está obligado a llevar esta cualidad al Shabat a través de sus oraciones y de todas sus actividades de Shabat.
El placer es el más alto de nuestros potenciales humanos. Se impregna a través de todos nuestros otros poderes y sirve como la fuerza motivadora de todo nuestro comportamiento. Aunque el Shabat se caracteriza por naturaleza por el placer incluso sin la actividad del hombre, el hombre tiene el potencial y la obligación, de realzar y aumentar el placer del día de Shabat.

Estos esfuerzos, que introducen el placer, reflejan la totalidad del servicio del hombre en el mundo. Pues aunque Di-s obtiene una dimensión del placer del mundo incluso sin los esfuerzos del hombre, el hombre fue creado para producir un mayor grado de placer Divino. Esto se relaciona con la revelación que hacen nuestros sabios sobre la palabra Laasot que significa literalmente "hacer" pero es explicada como "corregir" o "rectificar" en el versículo "Asher Bara Elokim Laasot", "todo lo que Di-s creó para corregir". Es decir, Di-s creó el mundo de una manera que puede ser enmendado y llevado a un nivel más alto por la actividad del hombre. Aunque existe una cierta dimensión de perfección investida en el mundo por naturaleza, los judíos tienen el potencial de agregar un mayor grado de perfección, rompiendo las limitaciones naturales de la existencia.
Este concepto se refleja en la declaración de nuestros sabios de que "el mundo fue creado en un estado completo", pero que el Mashíaj llevará al mundo a un nivel aún más alto de perfección, como se refleja en el versículo: "Estas son las generaciones de Peretz" (El hijo de Iehuda, nieto de Iaakov). El nombre Peretz, el progenitor del Mashíaj, significa "abrirse paso", atravesar, irrumpir. Esto implica que la perfección investida en el mundo desde el principio fue de naturaleza limitada. En contraste, a través del servicio del hombre, el mundo puede ser llevado a un nivel de plenitud que no tiene límites en la naturaleza.
De manera similar, el placer y deleite que provoca un judío en la Creación es de naturaleza infinita. Un judío no lleva a cabo su servicio espiritual porque se da cuenta de que creará placer para Di-s. Si ese fuera el caso, el placer que el hombre generaría estaría limitado por el alcance de su percepción. Más bien, tomando prestada una expresión de Maimónides: "él está obsesionado por el amor de Di-s" sin pensar en sí mismo; esta relación de amor caracteriza la totalidad de su existencia y por lo tanto, genera un placer infinito para Di-s.
Maimónides asocia ese amor con el servicio espiritual de Abraham, nuestro primer Patriarca. Esto es significativo porque implica que este amor es parte de la herencia espiritual que los Patriarcas imparten a cada uno de sus descendientes. Y de esta manera, este amor está dentro del potencial de cada judío.

La capacidad de realizar esta tarea espiritual se relaciona con el enfoque de Lejatjila ariver mencionado anteriormente, porque implica ir más allá de los límites de nuestra conducta ordinaria, ya al comienzo, la persona establece como su objetivo atraer y descargar los niveles más altos de placer en la Creación. 
Este enfoque de Lejatjila ariver debe ser actualizado por cada judío en su conducta diaria, ya que las cualidades de un Nasí (líder de Israel como el Rebe Maharash) son relevantes y aplicables para cada uno de sus seguidores. Por otro lado, no sólo la influencia del Nasí los afecta en su vidas personales, sino también se les brinda la oportunidad de causar un efecto en el mundo en general.
Este último concepto se refleja en el aforismo del Rebe Maharash de "El mundo dice que si no puedes pasar bajo un obstáculo, entonces debes pasarlo por arriba. Yo digo directamente Lejatjila ariver ¡pásalo por arriba!". En una mirada superficial: ¿Qué le preocupa a un Nasí lo que dice el mundo? La intención, sin embargo, es que el enfoque de Lejatjila ariver debe penetrar el mundo en general.
Aunque un Nasí, como un rey, está por encima de todos los asuntos del mundo, su servicio espiritual eleva al mundo de forma general. En particular, esto es evidente en un iortzait de un Nasí que "produce salvación en las entrañas de la tierra". (En el microcosmos, este patrón se refleja en cada judío que es verdaderamente "una parte de Di-s", y simultáneamente, su servicio espiritual debe llevarse a cabo dentro de los límites de nuestro mundo material).
Los conceptos anteriores se relacionan con el año actual, 5752, en hebreo תשנ''ב cuyas letras sirven como un acrónimo de las palabras hebreas תהא שנת נפלאות בכל que significa: "Este será un año de maravillas en todas las cosas". Maravillas, como el deleite, que reflejan un nivel trascendente y Maravillas, en un formato de Lejatjila ariver, que serán atraídas al mundo globalmente.
Lo anterior es particularmente relevante en el iortzait del Rebe Maharash, un día de aniversario que como un día de cumpleaños, "la fuente espiritual de su alma, brilla con fuerza". Como su nombre es Shmuel, también hay una conexión con Jana, la madre del profeta Shmuel, cuya historia fue leída en la Haftará de Rosh HaShaná que incluía su plegaria para que Di-s “alzara la gloria de su ungido (el Mashíaj)". También existe una conexión con el Shabat anterior, el iortzait de la Rebetzn Jana (madre del Rebe de Lubavitch cuyo aniversario fue el 6 de Tishrei, el Shabat anterior).
La mención al profeta Shmuel tiene una conexión con la Era de la Redención, porque en ese momento, "Derramaré Mi espíritu a toda carne y tus hijos y tus hijas profetizarán", es decir, todos alcanzarán el don de la profecía. Esto refleja el enfoque de Lejatjila ariver, porque en general, la profecía requiere varios niveles preparatorios. En esta Era, sin embargo, la profecía se otorgará indiscriminadamente a todos. Esto se refleja en la expresión "Derramaré", es decir, no se vierte en un recipiente, sino que se vierte de manera abundante hasta que el líquido brota sobre las paredes del recipiente.
Hay un mayor énfasis de este concepto hoy en día, en el iortzait del Rebe Maharash, debido a su conexión con el profeta Shmuel. Todos reconocieron a Shmuel como un profeta y de hecho, se refirieron a él como "el vidente".
Dado que el Rebe Maharash era un Nasí (líder de Israel), todas las cualidades que poseía son relevantes y aplicables a todos, y en particular para aquellos que estudian sus enseñanzas. En este contexto, es digno de mencionar el Maamar (discurso jasídico, revelación del interior de la Torá) de su autoría HaTzur Tamim Paoló, del año 5627 (1867). El versículo que sirve como título de este Maamar se refiere a la perfección del juicio de Di-s. Seguramente esto se reflejará en un juicio positivo para cada judío. Porque un judío está por naturaleza, totalmente por encima de la conexión con entidades indeseables. Por lo tanto, el juicio solo será positivo. Y con abrumadora alegría, procederemos a la Redención futura que tiene lugar en el futuro inmediato.
2. En relación con el Maamar del Rebe Maharash mencionado previamente, seguramente, todos lo estudiarán en el propio iortzait del Rebe Maharash o al menos en los días que siguen como una extensión del iortzait del Rebe Maharash.
Del mismo modo, es apropiado mencionar la importancia de utilizar el tiempo que queda hasta la festividad de Sucot para proporcionar a los necesitados lo que les falta para celebrar Sucot de manera adecuada.
Esto es particularmente importante, ya que Sucot se celebra el quince del mes, la noche en que la luna brilla completamente. Esto representa un estado de plenitud en el servicio espiritual de todo el mes, un mes que incluye Iom Kipur, un día de "disculpa, expiación y perdón". Estos conceptos seguramente deben considerarse en un sentido positivo, porque un judío está por encima del pecado en un sentido simple: “Su nación son todos justos”. Por lo tanto, en este contexto, la teshuvá (retorno a Di-s) debe considerarse como un reflejo de la afirmación del Zohar: "En la era de la Redención, el Mashiaj logrará hacer que los justos giren en teshuvá". Esto es sin dudas cierto, a la luz de las tribulaciones que ha soportado nuestra generación y, en particular, después de los extensos esfuerzos que se han realizado para difundir los manantiales del Jasidismo hacia afuera (Que es la respuesta del Mashíaj al Baal Shem Tov sobre cuando vendrá).
En este contexto, es apropiado mencionar la importancia de los viajes realizados en Sucot para difundir la alegría festiva entre los judíos que viven en los lugares periféricos y remotos. Estas visitas se utilizan para expandir las fuentes de Jasidismo y alentar a los judíos a observar la Torá y sus mitzvot, explicando que la prosperidad en la vida terrenal depende de tal observancia.

No está demás decir que, en este momento, se debe hacer hincapié en la mitzvá de las cuatro especies de Sucot, el lulav y el etrog (y las otras dos especies) y de conceder a la gente la oportunidad de cumplir con la mitzvá. De hecho, si un lulav y un etrog no están disponibles en estos lugares, se debe dejar un juego para que las personas que viven allí puedan seguir cumpliendo con la mitzvá. (En este contexto, debe tenerse en cuenta que además de los tres hadasim (ramas de mirto), que deben incluirse junto al lulav, el etrog (y las arabot-hojas de sauce), se deben incluir otras tres, ya que es costumbre de Jabad añadir más hadasim).
Un hombre casado debe llevar a su esposa e hijos con él en estos viajes y así involucrar a toda la familia en la difusión de los manantiales del Jasidismo hacia afuera. Y estos viajes deberán difundir la alegría festiva de las celebraciones de Simjat Beit HaShoeva. Esa alegría debe ser aumentada por el conocimiento de que en el futuro inmediato vendrá el Mashíaj. Porque la inminencia de la venida del Mashíaj ya es un hecho establecido y las celebraciones exultantes de uno deben reflejar su propia conciencia de esto.
Uno podría preguntarse: Si la llegada de Mashíaj es inminente, ¿Por qué es necesario emprender estos viajes? La respuesta a esta pregunta la obtenemos a partir de la conducta del Rebe anterior que declaró: "LeAlter LeGueulá", "procederemos inmediatamente a la Redención" y sin embargo, envió emisarios a muchos lugares y estableció ieshivot (academias de estudio). Porque un judío tiene el potencial de fusionar cualidades opuestas entre sí. Por lo tanto, aunque está esperando la llegada del Mashiaj en este mismo día, se puede usar este tiempo previo a Mashíaj, para hacer lo que sea necesario para difundir el judaísmo dentro del contexto de las circunstancias inmediatas, incluyendo planes detallados y viajes a lugares distantes.
De hecho, vemos un paralelismo de este concepto en los viajes del pueblo judío en el desierto tras la salida de Egipto. Aunque sabían que iban a terminar el campamento en breve para poder proceder a Eretz Israel, cada campamento se establecía de manera permanente. De manera similar, en este momento, aunque nos estamos preparando para viajar a Eretz Israel con la Redención en cualquier momento, debemos usar el tiempo que aún estamos en el exilio para difundir Judaísmo y Jasidismo.
Que estas actividades nos permitan pasar del "tiempo de nuestra alegría" a muchas ocasiones festivas para el pueblo judío, bodas, circuncisiones, nacimientos de niñas, "Pidion HaBen" y similares. Y a partir de estas celebraciones, procederemos a la máxima expresión de alegría, cuando procedamos a nuestra Tierra Santa con la Redención verdadera y completa.

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