La mejor solución para la ansiedad por el rendimiento podría no ser la relajación, sino el entusiasmo. Un estudio realizado por la Dra. Alison Wood Brooks, de la Escuela de Negocios de Harvard, descubrió que, paradójicamente, los sujetos que intentaron calmarse antes de realizar una actividad que les generara mucha ansiedad tuvieron un rendimiento inferior al rendimiento de quienes se dijeron: "Estoy emocionado".
"Cuando las personas se sienten ansiosas e intentan calmarse, piensan en todo lo que podría salir mal. Cuando están emocionadas, piensan en todo lo que podría salir bien", afirma la Dra. Brooks.
El estudio, publicado en el Journal of Experimental Psychology, pidió a los participantes que prepararan un discurso breve para presentarlo ante un jurado. Antes de su presentación, a algunos participantes se les pidió que dijeran: "Estoy emocionado", mientras que a otros se les pidió que dijeran: "Estoy tranquilo". En promedio, quienes dijeron: "Estoy emocionado" dieron discursos más largos y persuasivos, y se mostraron más enérgicos que quienes dijeron: "Estoy tranquilo". Tanto la ansiedad como la excitación son estados emocionales que se caracterizan por una alta excitación, con reacciones corporales acompañantes como sudoración y un ritmo cardíaco acelerado. Intentar calmar estos sentimientos puede ser infructuoso y aumentar aún más la ansiedad. Por otro lado, replantear esos sentimientos como excitación ayuda a las personas a centrarse en las oportunidades.
En 1991, el Rebe de Lubavitch nos dijo que el tiempo de nuestra Redención había llegado y que solo necesitábamos abrir los ojos para reconocerlo. El Rebe explicó que existe la idea errónea de que la Gueulá (Redención) implica entrar en una realidad completamente nueva. En realidad, con la Gueulá permanecemos en la misma realidad, pero con una perspectiva radicalmente nueva. De repente, nos daremos cuenta de que lo que antes percibíamos como obstáculos eran en realidad oportunidades. Lo que nos provocaba ansiedad era en realidad emocionante: Una nueva aventura por descubrir. Si todo esto es cierto, ¿por qué pasamos tantas generaciones en el exilio y por qué, incluso 30 años después de que el Rebe dijera esto, a tantos de nosotros todavía nos cuesta superar nuestros obstáculos? La Gueulá es un proceso que se ha estado desarrollando desde los albores de la creación. Di-s creó un universo físico y quiere que seamos sus compañeros para convertirlo en Su hogar.
Di-s nos dio las materias primas y las herramientas, pero depende de nosotros utilizarlas, trayendo la conciencia Divina a la existencia física mundana. Cada Mitzvá que realizamos y cada acto de bondad trae Divinidad al mundo y lo transforma en un hogar para Dios. Sin embargo, este proceso no fue fácil. Como Di-s aún está oculto, no vimos inmediatamente los efectos de nuestras acciones. Se requirieron muchas generaciones de trabajo para que esta transformación se produzca. Finalmente, después de 2000 años, el Rebe nos dijo que el proceso está completo. La Redención está en nuestras manos.
