El rabino Groner relató lo siguiente: En Rosh Hashaná del año 1941, tras regresar de recitar la oración de Tashlij en el Jardín Botánico, nos encontrábamos frente al edificio del 770. El Rebe le pidió al rabino J. J. Hecht, quien por aquel entonces era un joven estudiante de voz potente, que subiera a un banco en la senda peatonal para hacer algunos anuncios según sus indicaciones, y que todos repitieran sus palabras una por una. El Rebe le pidió que dijera: "Padre nuestro, Rey nuestro, no tenemos más Rey que Tú; Padre nuestro, Rey nuestro, Tú eres nuestro Padre, así como otras frases de la plegaria Avinu Malkenu; luego, le indicó que dijera: "¡Padre nuestro, Rey nuestro, envìa curación completa a nuestro Rebe, Adonenu Morenu VeRabeinu Melej HaMashíaj Shlita!".
Al principio, el rabino Hecht dudó y le dijo al Rebe que no podía pronunciar esas palabras. El Rebe respondió: "Entonces baja del banco; yo subiré y lo anunciaré". Al ver que el Rebe estaba decidido a que se pronunciara dicha frase, el rabino Hecht accedió a hacerlo y realizó el anuncio en voz alta, mientras la multitud repetía sus palabras una por una.
