Una persona totalmente descreída, increpó al sagrado Rebe, Rabí Levi Itzjak de Berdichev: "Incluso nuestros Tanaím (sabios de la Mishná) y los grandes sabios de la antigüedad fueron presa de los errores, tu observas que Rabí Akiva creyó que Bar Kojba era el rey Mashíaj y al final murió...".
Rabí Levi Itzjak sonrió y le contestó con un ejemplo:
"Cuando el hijo único del zar se enfermó, fueron convocados los médicos para saber que hacer con el príncipe. El primer medicó aconsejó que coloquen un ungüento ardiente en una venda y la coloquen sobre la piel del enfermo. Pero otro médico se opuso y