Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por Centro Leoded - Jabad Argentina
יחי אדוננו מורנו ורבינו מלך המשיח לעולם ועד
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Las mitzvot en la era Mesiánica. La eternidad de los preceptos (Primera parte)

Citando el versículo "Guardaréis los mandamientos, los decretos y los juicios que Yo os ordeno hoy hacer", el Talmud explica: "Hoy para hacerlos, y no para hacerlos mañana; hoy para hacerlos, y mañana para recibir su recompensa". En otras palabras, las mitzvot de la Torá fueron ordenadas para ser observadas en este mundo, pero no en el "Mundo por Venir", el mundo que habrá de seguir a la era mesiánica. En las palabras del Sabio talmúdico Rab Iosef: "Las mitzvot serán anuladas en el Mundo por Venir". Sin embargo, hay muchos pasajes talmúdicos y del Midrash que claramente dejan entrever que las leyes de la Torá continuarán
siendo observadas en el mundo futuro del Mashíaj. El Talmud de Jerusalén declara que "Las leyes (halajot) de la Torá nunca serán anuladas". De hecho, la eternidad e inmutabilidad de las leyes de la Torá es uno de los principios más básicos de la fe judía. La clave de la resolución de esta aparente contradicción radica en una diferencia en la elección de las palabras empleadas por las arriba citadas declaraciones. Rab Iosef nos dice que "Las mitzvot serán anuladas en el Mundo por Venir", mientras que el Talmud de Jerusalén declara que "Las leyes de la Torá nunca serán anuladas". Hablando en términos generales, en la Torá hay dos aspectos. En un nivel, la Torá es "el plano maestro de Di-s para la creación", la visión Divina de cómo ha de ser vivida la vida sobre la tierra. En este nivel, decimos que la Torá viene "para refinar y traer mérito al hombre y a su mundo", para santificar la vida física y desarrollarla en un receptáculo para la verdad Divina. Por otro lado, sin embargo, la Torá no puede definirse como un programa para la vida. La Torá es la voluntad Divina, y la voluntad de Di-s no puede definirse por algo de Su creación. No puede haber una razón para el deseo de Di-s, pues ello significaría que algo fuera de El Mismo es la causa de algo dentro de El. Así, nuestros Sabios han dicho que "la Torá precedió al mundo". Esencialmente, la Torá es la voluntad pura de Di-s; cualquier razón o beneficio asociado a la ley Divina es únicamente una "vestimenta" que encubre su esencia supraracional cuando ésta ingresa en el plano de nuestra percepción y experiencia. En ello radica la distinción entre los términos "mitzvot y leyes de la Torá". Mitzvá significa "mandamiento", implicando la existencia de un otro que está siendo (y precisa ser) comandado. Así, el término "mitzvá" se relaciona con la función pragmática de la Torá: imponer un código de conducta a un mundo imperfecto, un mundo que está separado de y a veces incluso en conflicto con, su Creador. La palabra "mitzvá" también significa "conexión", implicando una función superior de la mitzvá: conectar al mortal comandado con el comandante Divino. Pero una conexión es, por definición, el nexo entre dos entidades de otra manera separadas; de modo que la mitzvá como agente de conexión entre Di-s y el hombre también implica un propósito extrínseco a la esencia Divina de las leyes de la Torá. "Las leyes de la Torá", por otra parte, es una referencia a la voluntad Divina per se, que no se ve obnibulada por algún propósito u objetivo. Un mandamiento no es tal a menos que sea emitido a un otro, una conexión no es tal a menos de que esté conectando a un otro; en contraste, una "ley" es una verdad objetiva, independientemente de cómo es (e incluso si lo es del todo) aplicada.

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