Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del
Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch
ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por
Centro Leoded - Jabad Argentina

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La fe en el Mashíaj en un quirófano en el siglo 19

El Shul del Rebe en Belz, Ucrania, cerca de la frontera polaca
Al final de 1854, el Rebe de Belz, Rabbi Shalom Rokeaj empeoró su salud. Los médicos expertos fueron convocados. “Hay que operar”, sentenciaron y enseguida agregaron: “La operación debe hacerse rápidamente en el hospital central de Viena”. Con todo su dolor fue llevado el Rebe a la capital de Austria. Fueron hechos nuevos estudios que confirmaban la urgencia. El Rebe sabía de la gravedad, aceptó operarse pero antes pidió escribir su testamento, luego se sumergió en una mikve, elevó una plegaria al cielo y fue llevado directo al quirófano. Entre los cirujanos se encontraba
el doctor Moses, en verdad, un judío llamado Moshe Itzjak. El doctor Moses había nacido en Linden en el seno de una familia apegada a la Torá. Al crecer viajó a estudiar a Viena. Se dedicó a la medicina y poco a poco fue olvidando su origen judío. Pasaron los años y el doctor Moses tenía fama mundial. Ahora se encontraba frente al Rebe de Belz y aguardaba que el anestesista inicie su tarea. De pronto el Rebe dirigió su mirada hacia el doctor Moses, le clavó sus ojos y le dijo en hebreo: “Acaso tu no eres judío, Moses?. En tu niñez fuiste educado por tu padre que cuidaba sus raíces judías; quiero preguntarte algo, ¿Crees que hay un Dios que conduce el mundo?”. El doctor quedó en silencio, sorprendido por la pregunta inesperada, pensó por un instante y le contestó: “Si, Rebe, yo creo en Dios, el Creador del mundo”. El resto de los médicos siguieron con los preparativos. Pero algo seguía perturbando al Rebe. Miró de nuevo al doctor Moses y le dijo: “En que el Mashiaj tiene que venir y liberarnos en cualquier momento, ¿Tú crees?”. El doctor Moses se sorprendió de nuevo, por la pregunta fuera de lugar, pensó y cuidó cada palabra: “Rebe, yo creo que el Mashiaj tiene que venir, pero no sé cuando, estoy en duda, yo no creo que el Mashiaj, una sola persona pueda conducir y gobernar a todos, no puede ser.....”. Los demás médicos detuvieron su trabajo y miraban al Rebe y al Doctor Moses sin entender que pasaba. Era evidente que le costó mucho al doctor Moses responderle al Rebe. La tensión en el quirófano aumentaba. El Rebe miró otra vez al doctor Moses. Sus ojos penetraron en los ojos del doctor. Este se movió tratando de eludir esa mirada profunda, pero la mirada del Rebe no le daba tregua y seguían los ojos clavándose como espadas en su corazón. Las manos del doctor Moses comenzaron a temblar de temor, su cara se empalideció. Un escalofrío atravesó su cuerpo. El resto de los médicos miraban estremecidos la escena. Moses respiró profundo y trató de calmarse pero estaba emocionado y no sabía la razón. Pero si sabía que la mirada del Rebe le estaba produciendo todo esto. El Rebe volvió a preguntar: “Y ahora, ¿Crees que una persona es capaz de inspirar respeto a los demás tan solo con una mirada?”. El doctor Moses enmudecido movió su cabeza respondiendo afirmativamente. “Así será la llegada del Mashiaj, un gran temor y respeto le tendrán todos y nadie lo enfrentará, todos reencausarán sus vidas y el Mashiaj los conducirá”, concluyó el Rebe. Moses, o en verdad Moshe Itzjak de Linden, blanco como papel dijo: “¡¡¡Si, Rebe!!!”...... (Lamentablemente luego de la operación, durante su retorno en tren desde Viena a Belz, el Rebe dejó este mundo un 23 de Shevat de 1855)
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