Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del
Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch
ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por
Centro Leoded - Jabad Argentina

28 de Nisan - El Rebe de Lubavitch

__________________________________________________

Ajarón shel Pesaj, el último día de Pesaj. Seudat Mashiaj. La comida del Mashíaj

Hace unos trescientos años, el Baal Shem Tov, Fundador del Movimiento Jasídico, instauró una nueva costumbre que enfatiza en gran medida la relación de Pesaj y Mashiaj. El último día de Pesaj, por la tarde, hizo una comida adicional, llamada “Seudat Mashiaj”. El octavo día de Pesaj está estrechamente ligado a la venida del Mashiaj. Así, la Haftará, (lectura de los Profetas que sucede a la Lectura de la Torá en los días Shabat y Festivos), ocupada con lo que debería ser la temática central del momento, en efecto, se halla repleta de alusiones directas y claras a la Era Mesiánica,
cuando “el lobo vivirá con el cordero, y el león jugará con el cabrito”, situaciones que según las leyes naturales vigentes en la era del exilio son imposibles, al existir el mal sobre la Tierra y “El erigirá un estandarte para las naciones y reunirá a los dispersos de Israel”. “Seudat Mashiaj” tiene la intención de implantar en nuestra conciencia la importancia del Mashiaj. Entre los trece principios de la Fe Hebrea, uno de ellos declara: Creo con fe perfecta en la venida del Mashiaj; y aún si él tardara en venir, a pesar de ello, cada día esperaré que venga”. Si bien aceptamos intelectualmente este principio, para muchos –incluso observantes de los preceptos de la Torá- el tema del Mashiaj perdura aún como algo intangible, algo abstracto. Es mediante la “comida del Mashiaj” que esta creencia férrea de nuestro pueblo se afianza. Existe, además, otra razón que explica por qué el Baal Shem Tov ligó nuestra concientización del Mashiaj con una comida física. En la Era Mesiánica, la Divinidad que se encuentra de un modo encubierto en el mundo de lo físico de hoy (no olvidemos que toda la Creación, como se explica en el Jasidismo, es una manifestación de Di-s, y las leyes naturales no son otra cosa que Su manifestación de un modo oculto por eso la palabra Naturaleza, “Hatebá”, y la palabra Di-s. “Elokim”, poseen idéntico valor numérico, 86) será revelada de un modo abierto y manifiesto, visible a todos, tal cual expresa el versículo: “Se revelará la gloria de Di-s y toda la carne conjuntamente habrá de verla”. El Jasidismo explica que los preparativos para una revelación deben ser paralelos y en idéntico espíritu a la revelación a que se pretende llegar. Deben ser de igual naturaleza para poder denominarse y ser, una preparación. Y dado que la revelación Mesiánica traerá la manifestación Divina a lo físico, resulta apropiado que la relación con el Mashiaj, ligada al último día de Pesaj sea por intermedio de alimentos y bebidas.
Examinando el tema con un poco de detenimiento, encontramos un nexo adicional a la venida del Mashiaj y al octavo día de Pesaj. Inicialmente, la festividad de Pesaj fue ordenada por la Torá por un lapso de siete días. Luego, cuando el pueblo se encontraba disperso en el exilio, y debido a la imposibilidad de conocer con precisión la cantidad de días que había tenido el mes anterior –lunar, de 29 o 30 días- y por ende desconocer la fecha exacta en la cual debía comenzar la festividad, nuestros Sabios instituyeron un día más a cada festividad, cubriendo así la eventualidad de que un mes anterior hubiera tenido 30 días. Vale decir que en un comienzo el octavo día de Pesaj de hoy no era diferente a cualquier día laboral de la semana común. Sólo merced a la autoridad que la Torá concede a nuestros Sabios, el pueblo judío pudo convertir un día anteriormente mundano en uno sagrado. Cuando venga el Mashiaj sucederá una transformación semejante en todos los ámbitos de la Creación: la misma materia mundana revelará los poderes trascendentales de Di-s. Por ende, la realización de “Seudat Mashiaj” en ese octavo día de Pesaj constituye una preparación adecuada para esta transformación final. Como ocurrió con muchas otras enseñanzas del Baal Shem Tov, la costumbre de “Seudat Mashiaj” fue revelada públicamente (aunque se realizaba en forma privada también anteriormente) por los Rebes de Jabad. Tal es así que en al año 5666 (1906) el quinto Rebe de la dinastía de Jabad, Rabí Shalom Dovber de Lubavitch, sumó a “Seudat Mashiaj” una costumbre adicional:beber en ella cuatro copas de vino. El sexto Rebe sumó "la danza del Mashiaj", donde no solo una parte del cuerpo se espiritualiza aspirando a la era Mesiánica, sino todo el cuerpo vibra para recibirla.


Colabora con la web y dona a través de PayPal