CUAL ES LA MEJOR FORMA DE LLEGAR AL MASHIAJ ? Hacer lo que el Rebe dice

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Reb Yekutiel era un prominente hombre de negocios que fue arrestado bajo cargos inventados de evasión de impuestos y fue sentenciado al exilio en Siberia. Pero nuestra historia comienza varios meses antes de ser sentenciado, el viajaba en un viaje de negocios a Petersburgo, cuando escuchó que el Rebe Lubavitch se encontraba en el tren. “Pasé frente al compartimiento del Rebe esperando poder observar así sea un poco su sagrado rostro. La puerta estaba entreabierta y repentinamente, me encontré mirándolo a los ojos; ojos que miraron profundamente a los míos y que parecían conocer los rincones mas recónditos de mi alma. El Rebe me estaba invitando a entrar.“Con reverencial temor y turbación, entré al compartimiento del Rebe. Pero, muy pronto el Rebe me tranquilizó. Al despedirnos, el Rebe me dijo:Estoy seguro que tu has escuchado hablar del ferrocarril que el gobierno planea construir a través de Siberia. Pienso que es una perfecta oportunidad de negocios para ti. Siendo que tu tienes estrechos contactos con el Ministro Potysukshnikov, podrás obtener un buen contrato como proveedor de madera";
“Regresé a mi compartimiento en un estado de confusión. La última cosa que yo esperaba del Rebe era un consejo de negocios. De otra parte, sentí que el consejo de un Tzadik debe ser seguido. Por otra parte, la propuesta no me era atractiva, a pesar de su gran potencial financiero. Mis asuntos de negocios andaban bien, gracias a Di-s, por que debería yo dejar a mi familia y a mi comunidad y pasar muchos largos meses, si no decir años, en la lejana Siberia? Al final, vacilé lo suficiente para que otros se hicieran a esa oportunidad; para mi considerable alivio, debo confesar.” “Y es así como ahora estoy en camino a Siberia. Yo pensé que el Rebe me estaba dando consejos de negocios, pero él debe haber visto que hay algo allí, en Siberia, que yo debo lograr; alguna parte de mi misión en la vida que debe ser llevada a cabo en el helado oriente.Pude haber ido de manera cómoda, como un rico hombre de negocios y contratista del gobierno. Ahora voy encadenado...”