Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj.
El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por Centro Leoded - Jabad Argentina
! יחי אדוננו מורנו ורבינו מלך המשיח לעולם ועד
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Los signos de la proximidad del Mashiaj - Primera parte

Michael se sentó ensimismado por unos minutos. Después se volteó hacia Shimón y dijo, -Shimón, quizá pienses que estoy loco por decir esto, pero pienso que el rabino nos ha presentado información interesante. Para ser honesto, tengo que decir que todavía tengo que investigar por mí mismo. Sin embargo, por lo menos, es claro que los profetas y los sabios que él ha citado tienen un entendimiento insólito. Parecen conocer mejor nuestros tiempos de lo que nosotros los conocemos. Si no por otra razón, pienso que
una persona objetiva debe estar interesada en explorar sus palabras más allá. Shimón empezó a decir algo pero se detuvo. En este momento, el rabino intervino, -Michael, debes saber que los líderes de Torá de nuestro pueblo siempre han sido dotados de un entendimiento extrasensorial de los eventos de su tiempo, así como de los del futuro. Apenas he escarbado en la superficie de esto. Por ejemplo, hay un famoso pasaje en el Talmud que detalla los quince signos de la generación en la que el "hijo de David", es decir, el Mashiaj, va a llegar. Leer ese pasaje es como leer un comentario de nuestros días. Si lo entiendes, no vas a tener necesidad de periódicos; todo lo importante acerca de lo que va a pasar en nuestro mundo está predicho en este pasaje talmúdico. No obstante, no lo he mencionado en absoluto.
-Me gustará escucharlo. ¿Lo tiene disponible?
-Sí. Tengo un Talmud pequeño en mi portafolio que uso para estudiar cuando viajo. El pasaje relevante está aquí.
De repente, Shimón levantó la voz. -Rabino, si no le importa, preferiría que regresáramos ahora.
Antes que el rabino pudiera contestar, Milton dijo, -Shimón, creo recordar que me enseñaron este pasaje cuando era un niño pequeño en el viejo país. Si no hay tanta prisa, ¿podríamos quedarnos a oír esto?
-Voy a ser tan breve como pueda -aseguró el rabino.
-¿Por qué no lo escuchamos en el carro, camino a casa? -sugirió Shimón.
-Está bien -dijo Milton -, eso me parece bien.
-Pensándolo bien -dijo Shimón -, todos ustedes quédense acá y yo los espero en el carro. Cuando terminen nos podemos ir.
El rabino dijo: -Eso no sería correcto. Debemos volver todos al carro ahora y no retardar más tu regreso.
-No -dijo Shimón -, todavía sopla una brisa agradable, diga lo que tenga que decirle a este joven mientras yo espero en el carro.
Milton se inclinó hacia Shimón y le murmuró algo al oído. Ambos se pararon, caminaron unos cuantos metros de la mesa y discutieron por unos momentos. Luego regresaron y se sentaron.
Milton dijo, -Rabino, por favor continúe. No hay ninguna prisa. Cuando termine todo lo que tenga que decir regresaremos al carro.
El rabino abrió el Talmud miniatura, buscó entre algunas páginas y empezó.
Este pasaje en el Talmud enumera quince signos inequívocos de la generación en la que el "hijo (es decir, descendiente) de David" va a llegar. Es cierto que en tiempos antiguos, una a una, muchas de estas profecías, se cumplieron en varios lugares. Sin embargo, no creo que haya existido alguna época en la que todas las quince señales mencionadas acá se hayan materializado en un tiempo y a escala global.
La razón por la que los profetas y sabios registraron estas profecías es precisamente para una generación como la nuestra. Aunque cada una describe un suceso negativo, una maldición si tú quieres, también nos da información para ayudar a cambiar lo negativo en positivo, para cambiar la maldición en una bendición. Cada una de estas quince predicciones nos da una pista de cómo sobrevivir e incluso prosperar en esos tiempos conocidos como ikveta demeshijá, las huellas del Mesías. Voy a traducir cada una de ellas y explicarla brevemente.
1. Jutzpá
El primer signo, como el Talmud dice, es: jutzpá, "la insolencia va a proliferar". Es casi innecesario comentar sobre esto porque es muy obvio. No es sólo el problema de unos cuantos jóvenes inmanejables. Existe en todos niveles. Toma la política, por ejemplo.
Todos saben que los políticos hacen promesas que nunca cumplen. Hasta los políticos saben que están mintiendo y aún así continúan haciendo promesas. De hecho, como regla general, mientras más jutzpá tienes, eres mejor político. Y es por esto que uno puede traducir las palabras, jutzpá, como: "la insolencia será grande", es decir, será una señal de grandeza.
Las personas la van a glorificar hasta el punto que a fin de ser un líder, uno la debe poseer en abundancia.
Jutzpá es una maldición de primer orden y la fuente de muchas, si no todas, las siguientes maldiciones. ¿Cómo es posible? Porque la jutzpá es sinónimo de falta de respeto. Cuando la falta de respeto se vuelve la norma, entonces la sociedad se deteriora. La gente se ocupa de ridiculizar antes que intentar entender. Debilitan las uniones con otros que crean la base de la cooperación en la sociedad.
A un nivel más profundo, la falta de respeto es el resultado del egoísmo. Una persona que sólo se ve a sí misma, no puede respetar a otros y darles su debido respeto. En la actualidad se entiende que los idealistas luchan por sus derechos y por los de otros como propios. No obstante, es obvio que muchos de estos "idealistas" son charlatanes e influyentes corruptos. ¿Cómo puede ser esto cuando son tan firmes al luchar por los derechos de otros?
La respuesta es que "derechos" es algo que la otra persona te debe a ti. Por otro lado, una "obligación" es algo que tú le debes a otro. Enfatizar los derechos, mientras que solamente se le da servicio labial a la promoción de las obligaciones, es el síntoma de egoísmo. Las personas empiezan a tomar, a demandar sus derechos antes de empezar a dar, antes de empezar a defender sus obligaciones hacia otros.
La Torá consiste en mandamientos dados a nosotros por D-os. La gente pregunta: "¿Por qué D-os transmitió Su voluntad como mandamientos? ¿Por qué no podía darme la oportunidad de hacer Su voluntad espontáneamente? Una de las respuestas básicas es: un mandamiento es una obligación dada a ti por D-os. Cuando te orientas hacia cumplir tus obligaciones, entonces la otra persona automáticamente recibirá sus derechos. Y cuando todos cumplan sus obligaciones, todos van a recibir sus derechos.
Por otro lado, cuando tú demandas descaradamente tus derechos, entonces la base entera de la cooperación se erosiona. Y cuando todo el mundo demanda sus derechos, nadie siente que obtiene nada. Es por esto que Jutzpá, la exhibición arrogante del egocentrismo es la causa de tantos otros males.
-Pero, rabino -Michael preguntó -, el problema es que si usted no lucha por sus derechos, nadie lo va a hacer por usted. Si usted está desempeñando sus obligaciones mientras que todos lo demás no lo hacen, entonces todos van a tomar ventaja de usted.
-Hay mucha verdad en eso, Michael -el rabino respondió -. Y ése es exactamente el problema de jutzpá, la proliferación de la insolencia. Uno que ejecuta diligentemente sus obligaciones es pisoteado. La solución, no obstante, no es volverse como el insolente. Hasta la insolencia "fingida" es peligrosa porque el comportamiento mismo, a la larga, hace una impresión en la personalidad. No, debemos protegernos para no infectarnos con ese cáncer en la sociedad.
A largo plazo, la única solución es enfocarse silenciosamente en las obligaciones de uno y confortarse con la conciencia de que el Juez del Mundo ve todo. Al final, aun en esta vida, con más frecuencia de lo que no, la justicia prevalece. En cualquier caso, el cáncer sólo puede ser revertido si existen, al mismo tiempo, células buenas. Porque incluso de una célula saludable, la enfermedad puede finalmente ser vencida.
Como dije - continuó el rabino -, todas las maldiciones pueden ser cambiadas a bendiciones. ¿Cómo puede entonces, la jutzpá puede ser transformada en una bendición? La respuesta es que el mismo espíritu de insolencia puede ser usado en contra de la insolencia. Hace cincuenta años, los judíos fueron insolentes en su rebelión en contra de los valores de Torá. En la actualidad, los judíos están empezando a regresar al estilo de vida de la Torá a pesar de la oposición de otros. Estas personas no tienen temor de verse como judíos, hablar acerca de D os y vivir con obligaciones y fe. Esto requiere jutzpá.

Extraído de “Los días están llegando” escrito por Ezriel Tauber, www.tora.org.ar

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