Viene Mashíaj - La única web en español sobre la llegada del Mashiaj. El objetivo de la vida, hacer de este mundo una morada para Di-s. La llegada del Mashiaj es uno de los 13 principios de fe del pueblo judío. El Rebe de Lubavitch ha anunciado lo inminente de este fenómeno y está en nuestras manos lograrlo. ¿Como? Estudiando sobre el Mashiaj y la Gueulá. Creada y editada por Centro Leoded - Jabad Argentina
יחי אדוננו מורנו ורבינו מלך המשיח לעולם ועד
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Dvar Maljut - Shabat Parshat Vaietze 5752 y 9 de Kislev 5752 (1991) - Los mensajes semanales del Rebe de Lubavitch sobre la inminente llegada del Mashíaj

1. Hoy es Tet Kislev (9 del mes hebreo de Kislev), el cumpleaños y a su vez el iortzait(aniversario) del Miteler Rebe, Rabí Dov Ber (Segundo Rebe de Lubavitch). El hecho de que el cumpleaños y el aniversario del Miteler Rebe caigan en el mismo día es extraordinario. Del mismo modo, es fantástico que el día de su liberación, Iud Kislev (10 del mes hebreo de Kislev), sea el día siguiente.
Encontramos en la Torá el concepto de que un tzadik (justo) fallece en el día de su cumpleaños, exactamente con respecto a Moshé (Moisés) y, en ese contexto, nuestros sabios dicen: “El Santo, bendito sea Él, completa los años de los justos día a día, mes a mes”.
Sin embargo, esta afirmación es problemática: En un análisis inicial, ¿Cómo puede ser, que el hecho de que los años de un tzadik se completen día a día refleja que su servicio espiritual está completo? La esencia de la vida de un tzadik es su servicio espiritual y el entorno físico en el que
lleva a cabo este servicio es secundario. De hecho, vemos que la mayoría de los tzadikim no fallecen en sus cumpleaños.
Esta pregunta se puede resolver de la siguiente manera: La perfección definitiva de la vida de un tzadik es cuando sus logros espirituales se reflejan en el contexto de nuestro mundo material, como expresan nuestros sabios: "Conoce Di-s, los días de los íntegros" (Tehilim 37:18), que significa "así como ellos son completos, sus años son completos". El propósito final de la tarea espiritual de cada judío es refinar su cuerpo y su entorno material en una medida en que estos no oculten su servicio espiritual. Además, todos los aspectos materiales de su existencia deben reflejar y revelar sus cualidades espirituales. Así, aunque la plenitud de un tzadik se deriva de sus cualidades espirituales, esta plenitud también debe expresarse dentro del contexto de la existencia material del tzadik.
Dado que nuestro entorno material se basa en las dimensiones del espacio y del tiempo, la plenitud del servicio de un tzadik se refleja en el hecho de que también en este plano material, es obvio que su vida estaba "completa". Esto se expresa en el hecho,de que su cumpleaños es el mismo día que su iortzait.
Nuestros sabios relatan que este fenómeno de perfección se manifestó en los Patriarcas: "En el mes de Nisan nacieron, en el mes de Nisan fallecieron" (Talmud Babli-Rosh HaShaná 11A) y con respecto a Moshe: "Hoy se completaron mis días y mis años", "el 7 de Adar falleció y el 7 de Adar nació" (Talmud Babli-Kidushin 38A). Dado que estos individuos sentaron las bases espirituales para nuestro pueblo, la perfección definitiva de su servicio espiritual también se reflejó en el mundo material. De manera similar, en lo que respecta al Miteler Rebe, ya que él era el líder de su generación, equivalente a Moshe, nuestro maestro, sus años fueron perfectos tanto en el sentido físico como en el espiritual.
2. Todos los días del año tienen una conexión con las porciones de la Torá que se leen en ese momento. De ello se deduce, que existe una conexión entre los acontecimientos de la vida del Miteler Rebe y las parshiot Vaietze (que se lee el día de su cumpleaños y iortzait este año, en la mañana de Shabat) y Vaishlaj (que comenzamos a leer en el servicio de Minjá, a la tarde de Shabat).
Encontramos que la mayor parte del enfoque de Torá en el servicio de Iaakov tiene lugar en un ambiente indeseable y con contratiempos. Según la Torá relata en la Parshá Vaietze, Iaakov se vio obligado a abandonar la Tierra de Israel e ir a Jarán, una ciudad cuyo nombre se asocia con la furia, pues la conducta de sus habitantes despertaba la ira Divina. Allí vive con Lavan, un individuo indeseable. Y es precisamente en ese hábitat donde Iaakov se casa y forma a su familia, sentando las bases para todas las generaciones futuras del pueblo judío.
Además, incluso después de que Iaakov dejó la ciudad de Jarán y se dirigió a Eretz Israel, su viaje estuvo lleno de dificultades, incluyendo un enfrentamiento con Esav. Aparentemente, la historia de la vida de Iaakov, "el elegido de los Patriarcas", debería centrarse en actividades en la esfera de la santidad.
Esta incógnita puede explicarse de la siguiente manera: Nuestros sabios enseñaron que “los hechos de los Patriarcas son una señal (y suministro de fuerza) para sus hijos”. Por lo tanto, el relato de la relación de Iaakov con Lavan contiene lecciones para cada uno de los descendientes de Iaakov, con respecto a su participación en la mundo en general.
El descenso de Iaakov desde Beer Sheva a Jarán sirve como una analogía sobre el descenso del alma al cuerpo. El alma de cada judío es pura, "una parte real de Di-s, de arriba". Ella desciende desde Beer Sheva, la Sefirá de Biná de Atzilut hacia Jarán, la Sefirá de Maljut y, más particularmente, la Sefirá de Maljut como generadora de los mundos inferiores a ella, incluyendo nuestro mundo material. Los últimos mundos ya están cubiertos de ocultamientos de la presencia Divina que producen que un judío ya no capte Divinidad.
La intención de este descenso del alma, sin embargo, es que un judío supere estos ocultamientos causados ​​por el mundo material y establezca un hogar judío como Iaakov. Esto se hace a través del estudio de la Torá y el cumplimiento de las mitzvot efectuados por un judío tal como existe en el contexto del mundo material. Por medio de este esfuerzo del judío, la naturaleza material del mundo debe subordinarse a su contenido espiritual, tal como el cuerpo está subordinado al alma.
Es a través de este descenso al cuerpo, que el alma alcanza un nivel superior. Este proceso es aludido por las palabras "Vaielej Jarana", "Y él, fue (progresó) a Jarán", es decir, fue el descenso a Jarán lo que le permitió a Iaakov "progresar", avanzar espiritualmente.
3. La Torá continúa: “Se topó con el lugar". "Se acostó allí porque el sol se puso", "tomó las piedras del lugar y se las puso alrededor de la cabeza", "Qué temible es este lugar". En profundidad, este pasaje se puede enseñar de la siguiente manera:
Cuando el alma de un judío desciende al plano material para encerrarse en un cuerpo físico, en este mundo que oculta la Divinidad, esto tiene un efecto en él. El ocultamiento de la Divinidad en el mundo hace que un judío "se acueste". Cuando una persona se acuesta, su cabeza y sus pies están en el mismo nivel. Cuando una persona está de pie e incluso cuando está sentada, su cabeza, es decir, sus facultades intelectuales, se elevan por encima del resto de su cuerpo. En contraste, cuando una persona se acuesta, todas las partes de su cuerpo están en el mismo nivel. Para aplicar este concepto en el contexto anterior: El ocultamiento de la Presencia Divina en este mundo material, en particular en este presente tiempo de Ikveta deMeshija, ("los talones del Mashíaj"), el momento previo e inmediato a la llegada del Mashíaj, hace que la revelación de los poderes conscientes e intelectuales de una persona se vean obstaculizados en la medida en que la cabeza y los pies estén en el mismo nivel.
Además, dado que el mundo está "lleno de kelipot (cáscaras)", fuerzas que ocultan como una cáscara a su fruto, la presencia de Di-s en el mundo, Iaakov temió y se vio obligado a "tomar de las piedras del lugar" para protegerse de los animales salvajes. Sin embargo, este descenso provocó la revelación de un nivel superior, causando una unidad entre el alma y el cuerpo, y elevando el alma a un nivel más alto que antes.
Elaboremos el último concepto: "El lugar" se refiere al Beit HaMikdash. Surge una pregunta: Durante los 14 años en que Iaakov estudió en la Casa de Estudio de Shem y Ever, no durmió. Del mismo modo, durante los 20 años que se quedó en la casa de Lavan, no durmió. ¿Por qué en todos los lugares Iaakov no durmió, y cuando se encontraba en el lugar del Beit HaMikdash se acostó a dormir?
Esto nos obliga a concluir que hay una dimensión positiva al "acostarse". Como se mencionó anteriormente, pararse o sentarse derecho indica que los poderes conscientes de una persona controlan su existencia. En contraste, cuando una persona se acuesta, no hay diferencia entre las dimensiones más elevadas de su existencia y las más bajas.
En términos espirituales, aunque esto normalmente implicaría un descenso, una reducción del nivel de los poderes espirituales superiores, también se puede interpretar de manera positiva. Se puede apreciar como una referencia a la revelación de la Esencia de Di-s, un nivel que está por encima de todas las cualidades particulares y, al mismo tiempo, se refleja en todas ellas. En relación a este nivel, la cabeza y los pies están en el mismo plano.
Este nivel de conexión puede continuar incluso después de que una persona se levante de dormir y se ponga de pie. Aunque sus poderes conscientes asumirán el control, todavía reconocerá la igualdad fundamental que se deriva de una conexión con la Esencia de Di-s. Así, a través del descenso que un judío experimenta en este mundo, puede: a) Revelar cómo lo material no puede ocultar lo espiritual y, por el contrario, es un vehículo para expresar lo espiritual; b) Alcanzar un nivel por encima de todas las limitaciones, mediante el cual, puede establecer una ecuación y unidad entre lo material y lo espiritual.
Estos conceptos se reflejaron en el sueño de Iaakov en el sitio de Beit HaMikdash. Precisamente, porque este fue el lugar de la revelación de la Esencia de Di-s, fue capaz de acostarse. Y mientras se acostaba, soñó con una escalera con su base en la tierra y su cabecera en los cielos, es decir, la fusión de lo físico y lo espiritual. Esto, a su vez, motivó a Iaakov a prometer dedicar una décima parte de todos sus recursos a Di-s, es decir, a conectar sus posesiones físicas con la Divinidad.
Sobre esta base, también podemos explicar por qué Iaakov "tomó de las piedras del lugar y las colocó alrededor de su cabeza". Como se mencionó anteriormente, Rashi explica que lo hizo porque deseaba protegerse de los animales salvajes. A primera vista, esto es difícil de entender: Una piedra no puede protegerte de un animal salvaje, ya que es inanimada. El animal puede trepar fácilmente sobre ella.
La intención, sin embargo, es centrarse en el mensaje alegórico de las piedras, por ejemplo, la fuerza y ​​el poder. Iaakov se rodeó con una roca de poder espiritual, el poder de la luz del alma. Esto generó el potencial de seguridad a pesar de los peligros que lo rodeaban. Cuando se revela la luz del alma, la oscuridad y el ocultamiento de la Divinidad en el  mundo no son un factor tangible.
(La Torá menciona que las rocas se colocan alrededor de la cabeza de Iaakov, porque la luz del alma se revela en el intelecto que se encuentra en la cabeza y desde allí se extiende a las otras extremidades).
Del mismo modo, las piedras representan la forma más baja de existencia, la materia inerte. El descenso a esta dimensión de ocultamiento Divino, simbolizado y plasmado en el mundo mineral, despierta la esencia del alma y permite la expresión de su poder interno. Por lo tanto, la piedra asociada con este servicio sirve como un altar y la base de "la casa de Di-s", es decir, la revelación del mundo como morada de Di-s.
Por lo tanto, vemos que Iaakov aprovechó las energías esenciales para llevar a cabo el servicio espiritual asociado con el descenso a Jarán y, de hecho, fue a través de este descenso que pudo descubrir estas energías esenciales. Y por lo tanto, es en este entorno que se propuso establecer a su familia.
La parshá Vaietze describe el servicio individual realizado por Iaakov, la unificación entre su cuerpo y su alma y sus esfuerzos por establecer su familia. Esto se complementa con la Parshá Vaishlaj, que describe el servicio de Iaakov para refinar el mundo en general, como se alude en la misión de los mensajeros que envió a Esav (su hermano). El pensamiento jasídico explica que Iaakov representa el universo de Tikun (rectificación), un orden estructurado para la revelación de la Divinidad. En contraste, Esav representa el universo de Tohu (caos), las poderosas chispas de la Divinidad que cayeron e ingresaron en la materia y deben ser recuperadas y elevadas. Iaakov pensó que Esav había completado este servicio y que sería posible unir la poderosa luz de Tohu con el amplio potencial de recepción (kelim) de Tikun. A través de esta unión, se revelaría la luz de la Esencia de Di-s que trasciende tanto a Tohu como a Tikun. Esav, sin embargo, no estaba preparado y esta unión se pospuso hasta que, como se alude en la lectura de la Torá, "los salvadores del monte Tzión ascenderán para juzgar el monte de Esav".
Por lo tanto, estas dos lecturas de la Torá (Vaietze y Vaishlaj) reflejan la tarea espiritual del judío de refinar y elevar la naturaleza material del mundo, para convertirlo en un receptor adecuado para la Luz Divina. De esta manera, se revelará cómo el mundo es la morada de Di-s. La máxima expresión de esto, sucederá en la Era de la Redención cuando “la gloria de Di-s se revelará y toda la carne verá que la boca de Di-s ha hablado”. Es decir, la carne, la expresión física real de una persona, percibirá el poder creativo que Di-s invirtió en Su creación. Además, "una piedra de la pared gritará", y revelará su potencial Divino inherente.
El potencial de esta revelación se activa a través de nuestra tarea de estudiar la Torá y cumplir las mitzvot porque es la Torá y sus mitzvot las que producen una fusión entre la Divinidad y el mundo. Más específicamente, esta unidad se revela a través de las enseñanzas de Pnimiut HaTorá (el interior de la Torá, el Jasidismo), ya que estas enseñanzas unen la luz oculta y trascendente de la Divinidad con los potenciales ocultos y trascendentes que posee cada judío. Esto les da la fuerza para hacer del mundo un recipiente para la revelación de la Divinidad.
En particular, esto se logra a través de las enseñanzas del Jasidismo de Jabad, porque estas enseñanzas permiten que este conocimiento Divino se internalice dentro del alcance del intelecto humano. Además, a partir de estos conceptos se concede el potencial para expandirlos e impregnarlos en el mundo en general.
En este contexto, podemos apreciar la singularidad del mes de Kislev. Así como el tercer mes del verano, Sivan, se asocia con la entrega de la Torá revelada, el tercer mes del invierno, Kislev, se asocia con la entrega de Pnimiut HaTorá (el interior de la Torá). Así, este mes contiene varias fechas destacadas en la historia del Jasidut (Jasidismo), Iud-Tet Kislev (el iortzait del Maguid de Mezritch y la festividad de la liberación de prisión del Alter Rebe), Iud Kislev (la festividad de la redención de Miteler Rebe), y Tet Kislev.
De manera similar, estos conceptos comparten una conexión con la festividad de Januca, cuya celebración se centra alrededor del milagro del aceite en el Beit HaMikdash. El aceite es una metáfora de los secretos místicos de la Torá. También la práctica de colocar la menorá (candelabro) de Janucá "en la parte exterior de la entrada de la casa" refleja el servicio de extender las fuentes del Jasidut hacia afuera.
4. Dentro de la revelación de las enseñanzas del Jasidut enfatizadas por el mes de Kislev, hay una dimensión especial de las enseñanzas reveladas por el Miteler Rebe. El Jasidut de Jabad se basa en una estructura conceptual sistemática. Cada uno de los Rebes hizo una contribución única a esta estructura.
Dentro del ámbito de este sistema de pensamiento, la contribución de Alter Rebe puede asociarse con la calidad de Jojmá, la chispa seminal del intelecto. En contraste, las enseñanzas de Miteler Rebe se caracterizan por el movimiento de Biná, que representa un impulso hacia una ampliación de la idea y una definición elaborada. Esto relaciona las enseñanzas del Jasidut más estrechamente con el marco conceptual del mundo.
Esta fusión entre Jasidut y el mundo establecido por el Miteler Rebe se alude en la forma en que es llamado por los jasidim: "Miteler" que significa "del medio", es decir, un puente de conexión. El Miteler Rebe conectó las enseñanzas del Rebes que lo precedieron con las de aquellos que lo siguieron y, en una escala más general, conectó la unión la dimensión espiritual con la material.
(La unión entre lo físico y lo espiritual se reflejó en la persona del Miteler Rebe. El Tzemaj Tzedek, tercer Rebe de Lubavitch, dijo sobre él: "Si se cortara el dedo de mi suegro, fluiría Jasidut y no sangre". Es decir, la sangre es la fuerza vital, y la sangre del Miteler Rebe era Jasidut).
Sobre la base de lo anterior, podemos apreciar la singularidad del hecho de que el cumpleaños y el aniversario del Miteler Rebe se recuerdan el mismo día. Como se mencionó anteriormente, esto demuestra cómo las cualidades espirituales de uno se reflejan en el contexto del mundo material. Dado que el servicio de Miteler Rebe se centró en unificar lo físico y lo material, es digno que este fenómeno se asocie con él.
Lo anterior también nos permite comprender por qué el día de celebración por la liberación del Miteler Rebe, Iud Kislev sigue directamente después de su cumpleaños y iortzait. Estos últimos reflejan la fusión de la espiritualidad y la materialidad dentro del contexto de su servicio individual. Su día de liberación continúa la expresión de estas cualidades en el mundo en general. Así como el día de la liberación del Alter Rebe representó una victoria sobre las fuerzas que se opusieron a la expansión de Jasidut, también, la Redención del Miteler Rebe representó una victoria mayor y más amplia para la expresión de Jasidut en el mundo. En última instancia, estas Redenciones conducirán a la máxima expresión de la Divinidad con la inminente Redención verdadera y completa. Estamos ahora en un tiempo, en que ya la situación es tal, que el cuerpo humano y la materialidad del mundo se refinaron por completo y están aptos para contener todas las luces y atributos espirituales, esto incluye fundamentalmente a la luz del Mashíaj, a la luz de la Redención verdadera y completa y hasta a la revelación de la Esencia Divina, Bendita Sea. Lo único que falta es: Que el judío abra sus ojos como corresponde y vea que está todo listo y preparado para la Redención! 
Debido a que la unidad de lo espiritual y lo material ya está en plenitud y todo está listo para la Gueulá, debemos hacer cosas que revelen este fenómeno en la práctica como lo aprendemos del Miteler Rebe quien nació y partió de este mundo el mismo día (9 de Kislev). Debemos esforzarnos en especial, en expresar lo espiritual y lo jasídico en nuestra vida material, en las dimensiones de tiempo y espacio, sentir la calidez y vitalidad derivadas del judaísmo y jasidismo que vivimos, hasta que no haya diferencias en absoluto entre materia y espíritu. (El Rebe concluyó el Farbrenguen (reunión jasídica) con directivas para organizar Farbrenguens en cada comunidad judía en las fechas de Iud Kislev y Iud-Tet Kislev y para difundir la festividad de Januca con todas sus enseñanzas, incluida la costumbre de dar Januke guelt)

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