Elizabeth Kübler-Ross es una de las psicólogas más reconocidas del mundo. Su modelo de las cinco etapas del duelo es estudiado por estudiantes de psicología de todo el mundo. Sin embargo, es menos conocida su profunda exploración de la cuestión de la "vida después de la muerte". Durante más de dos décadas, investigó este tema utilizando los métodos científicos más rigurosos disponibles. Finalmente, concluyó: "Sé sin la menor duda que la vida continúa después de la muerte física".
Muchos otros investigadores y médicos han examinado las llamadas experiencias cercanas a la muerte (ECM), momentos en los que personas clínicamente fallecidas informan haber abandonado sus cuerpos y haber entrado en un reino puramente espiritual. Millones de personas en todo el mundo han descrito estas experiencias, compartiendo temas notablemente consistentes: La sensación de flotar, atravesar un túnel o un espacio oscuro hacia una luz radiante y sentirse envueltos en profundos sentimientos de amor y compasión. A menudo, describen haber presenciado una revisión panorámica de sus vidas y haber tenido que elegir entre regresar al mundo físico o continuar con el siguiente.
Las fuentes de la Torá también describen fenómenos similares. A lo largo de nuestra historia, ha habido relatos de personas que llegaron al Mundo Venidero y regresaron para contar sus historias. Hoy en día, la investigación científica da credibilidad a estos informes. La pregunta que persiste es: ¿Qué importancia tienen estas experiencias en nuestra vida diaria?
Los relatos de ECM afirman que la existencia humana no se limita al plano físico. Poseemos una esencia espiritual y somos enviados a este mundo con un propósito y una misión especiales para cumplir. Cuando esta misión queda incompleta, podemos tener otra oportunidad de regresar y completarla.
El fenómeno de las experiencias cercanas a la muerte arroja nueva luz sobre la existencia de reinos más allá de nuestro mundo material. Sin embargo, también plantea una posibilidad fascinante: Que no solo nuestras almas perduran más allá de la muerte, sino que quizás el propio cuerpo pueda algún día revivir. Si innumerables personas regresan del umbral de la muerte, quizás la frontera entre el "antes" y el "después" no sea tan absoluta como se creía.
Sabemos que la vida comienza a partir de una sola célula microscópica: Un conjunto de material genético que, en las condiciones adecuadas, se desarrolla milagrosamente hasta convertirse en un ser humano completo. ¿Qué impediría, entonces, la recreación del cuerpo a partir de los rastros de su ADN original?
Aún no podemos saber con precisión cómo ni cuándo ocurrirá la resurrección de los muertos, ya sea por medios espirituales o físicos, ni cuánto tiempo después de la Redención. Sin embargo, la ciencia moderna ha demostrado que tal fenómeno es posible. La era de la resurrección podría estar más cerca de lo que imaginamos.
