Los investigadores aún no están seguros de qué genes del mamut lanudo son necesarios para recrear sus características más esenciales, como el pelaje hirsuto, las orejas pequeñas y los receptores especiales en la piel que lo hacen menos sensible al calor y al frío. Sin embargo, la perspectiva de revivir a una criatura extinta hace mucho tiempo ha cautivado la imaginación científica.
La pregunta ahora no es si podemos, sino si debemos. ¿Cuáles serán los efectos a largo plazo de reintroducir el mamut lanudo en la tundra siberiana? ¿Podrá sobrevivir o las mismas condiciones que lo llevaron a la extinción lo exterminarán de nuevo? Finalmente, ¿Cuál será el retorno de la inversión en investigación? ¿Se beneficiará alguien de que los mamuts lanudos vuelvan a vagar por la Tierra?
La ciencia actual nos tienta con una pregunta más profunda: Si podemos reconstruir el código genético de los animales, ¿Podríamos eventualmente hacer lo mismo con los humanos? ¿Podrían los huesos enterrados dar lugar a cuerpos vivos de nuevo? Incluso si la tecnología pudiera recrear un cuerpo humano célula por célula, seguiría siendo solo carne. El alma, la esencia de una persona, no se encuentra en el ADN. No se puede sintetizar, almacenar ni fusionar en un laboratorio.
Aquí es donde la ciencia roza el misterio. Tejiat HaMetim, la resurrección de los muertos, es una creencia fundamental en el judaísmo que ocurrirá durante la Era del Mashíaj. No ocurrirá mediante la innovación humana, sino como una revelación directa del poder del Creador.
Lo que los científicos logran hoy es impresionante, pero es solo un leve eco de lo que nos espera. Si nos maravilla la capacidad de un laboratorio para reconstruir fragmentos de vida antigua, cuánto más nos maravillaremos cuando Hashem mismo infunda vida en el polvo de generaciones pasadas.
Cada día, la naturaleza ya realiza milagros que superan nuestra comprensión. Una sola gota de agua de un estanque alberga millones de organismos que realizan innumerables funciones vitales con perfecta precisión. Si el Autor de la vida puede hacer esto constantemente, sin duda podrá restaurar la vida en su plenitud cuando llegue el momento.
Los avances científicos son sólo indicios y atisbos del mundo de milagros abiertos que nos espera, un mundo donde la vida, en su sentido más verdadero, nunca volverá a extinguirse.
